Una lucha de muchos cartagineses

En Cartago, muchos hombres y mujeres se lanzaron a las calles para hacer valer sus derechos e, inclusive con la pérdida de vidas humanas, los cartagineses le dieron fuerza al ideal de tener su propia empresa de servicios eléctricos.

Corría el mes de noviembre de 1961. Un inoportuno aumento de tarifas y la aplicación del "factor térmico", sumado al reclamo de mejores instalaciones eléctricas en diferentes sectores de Cartago, generaron la primera chispa que originó la llamada "huelga de pagos eléctricos". Radio Victoria y su propietario don Emilio Piedra Jiménez asumieron la campaña.

Desde el 1.º de noviembre de 1961 a octubre de 1964 se vivió en Cartago un plasmado fervor cívico. La gesta del pueblo cartaginés antes del 12 de octubre de 1964 ha sido el movimiento popular de mayor significado en las últimas décadas.

Movimiento de huelga

El movimiento adquirió fuerza cuando diferentes sectores de la sociedad cartaginesa y de cantones vecinos conformaron un frente común. En mayo de 1962, una corta masiva movilizó 10 unidades del ICE; detrás de los camiones que desconectaban, los huelguistas reconectaban. Aquí empezó la violencia.

La noche del 23 de noviembre

Las plantas fueron resguardadas por la gente en el Alto de Ochomogo. Tras la manifestación, entraron a la ciudad cuatro camiones de la Tercera Compañía disparando al aire; francotiradores y militares lanzaron gases lacrimógenos en la noche más oscura que vivió Cartago desde 1948. Tres personas fallecidas, muchos heridos y detenidos fue el saldo. La huelga de pagos se mantuvo.

Nace JASEC

Un paro simbólico el 15 de mayo, apoyado por comités de Turrialba, Oreamuno, El Guarco y Paraíso, robusteció el movimiento. El alto civismo cartaginés llevó a la Asamblea Legislativa a agilizar el Proyecto de Ley para una Junta Eléctrica en la provincia de Cartago, dando origen a la Junta Administrativa de Servicios Eléctricos de Cartago el 12 de octubre de 1964.

Hoy, más de 60 años después, JASEC sirve a más de 110,000 familias y empresas cartaginesas con energía eléctrica confiable y telecomunicaciones de fibra óptica, manteniendo vivo el legado de aquellos cartagineses que lucharon por el derecho a la luz.